El otro día me encontré un anuncio que decía:
“Profesor nativo de inglés… If you don’t use it, you’ll loose it!”
Nada da más confianza que un profesor de inglés… escribiendo mal en inglés.

Pero bueno, vamos al tema, porque este mito me encanta:
Si eres nativo, puedes enseñar el idioma.
Claro, y siguiendo esa lógica:
- Llevo toda la vida viendo fútbol, así que ya puedo entrenar al Real Madrid.
- He comido miles de veces, listo para abrir un restaurante con estrella Michelin.
- Uso Instagram todos los días, así que estoy preparado para trabajar en Meta Platforms.
Cero formación. Cero metodología. Solo confianza… y ganas.
El anuncio también decía algo tipo:
“Clases adaptadas a ti… exámenes, entrevistas, ect…”
Ese “ect.” ya te da una pista de cómo van a ir las clases.
Y el clásico:
“Más de 20 años de experiencia.”
Vale… pero haciendo qué exactamente, ¿enseñar o improvisar?
Porque ser nativo significa que hablas el idioma.
Pero no significa que lo entiendas ni que sepas explicarlo.
Haz la prueba con cualquier nativo:
- ¿Por qué decimos “he ido” y no “he fui”?
- ¿Cuándo usamos “por” y cuándo “para”?
- ¿Por qué el español tiene tantas excepciones?
La respuesta suele ser:
- “Porque suena bien.”
- “Ni idea.”
- Silencio incómodo.
Mientras tanto, un buen profesor (nativo o no) sabe:
- explicar la gramática
- anticipar errores típicos
- estructurar una clase
- ayudarte a mejorar de verdad
Y no solo decir “muy bien” cada dos minutos.
Porque seamos sinceros: muchas “clases de conversación” son básicamente:
- “¿Qué hiciste ayer?”
- “Bien, bien.”
- “Perfecto.”
Fin de la clase. 20 euros, gracias.
Eso no es una clase. Eso es un café caro con un desconocido.
Y ojo, esto también pasa mucho con el español.
Hay nativos enseñando español que:
- no saben explicar por qué algo está bien o mal
- no corrigen errores importantes
- no tienen estructura ninguna
Pero oye, son simpáticos… y nativos.
Spoiler: eso no es suficiente.
Un buen profesor no es el que habla el idioma.
Es el que sabe enseñarlo.
Así que sí, puedes aprender con nativos. Algunos son excelentes.
Pero no elijas profesor solo porque es nativo.
Porque si eliges mal…
no solo pierdes el tiempo.
También pierdes el dinero.
Y eso sí que duele.
